jueves, 11 de mayo de 2017

JANE EYRE - RESEÑA


Dueña de un singular temperamento desde su complicada infancia de huérfana, primero a cargo de una tía poco cariñosa y después en la escuela Lowood, Jane Eyre logra el puesto de institutriz en Thornfield Hall para educar a la hija de su atrabiliario y peculiar dueño, el señor Rochester. Poco a poco, el amor irá tejiendo su red entre ellos, pero la casa y la vida de Rochester guardan un estremecedor y terrible misterio.



No sé ni cómo comenzar a describir lo que me pareció esta historia. Siendo una novela clásica se espera que sea una gran obra a la hora de leer, y la verdad, así es. 

"Me sentí arrastrada por su dulce persuasión, y sin saber como me entró el deseo de comprometerme a todo lo que él me pedía."

Debido a la muerte de sus padres, Jane se ve forzada a vivir con sus tíos, donde es seriamente humillada y degradada tanto por su tía, como por sus primos. Luego, es enviada a una institución para niñas huérfanas (Lowood). Ahí la situación no mejora para nada, todo lo contrario, empeora. 
Pasa hambre, ya que la comida a veces se las dan quemada, haciéndola totalmente incomible. 
Pasa frío, ya que el colegio se encuentra en una montaña donde el agua es helada, y por supuesto no se la calientan a las niñas. 
Jane vive con miedo la mayor parte de su infancia. 

Jane Eyre es una novela cruda, con un lenguaje poco común pero que a su vez es fácil de comprender y atrae al público que gusta de una lectura con historia; poco común; que te cautiva, no por sus palabras de fácil acceso o circunstancias comunes. Te atrapa porque son personajes completamente reales.

Charlotte, quien a pesar de ser muy religiosa, no te vende la religión como si fuera un máximo en la vida de las personas, relata sus opiniones y circunstancias en donde la iglesia es NADA de ayuda. 

Es un libro con muchas hojas por leer, de lenguaje un tanto pesado, completo, pero sin duda cautivador. Quizá habrá quien no guste de este tipo de literatura, precisamente por lo antes mencionado. Pero para aquellas personas a las que nos gusta desmenuzar un libro letra por letra hasta poder comprender el contexto del mismo, éste es perfecto. 

«El convencionalismo no es moralidad. La justicia propia no es religión. Atacar lo primero no se trata de atacar lo último. Arrancarle la máscara de la cara del fariseo, no consiste en levantar una mano impía a la Corona de Espinas. Estas cosas y los hechos están diametralmente opuestos: son tan diferentes como lo es el vicio a la virtud. Los hombres también suelen confundirlos: no deberían confundirse: la apariencia no debe ser confundida con la verdad; las pequeñas doctrinas humanas, que sólo tienden a enorgullecer y a magnificar a unos pocos, no deberían tomarse como sustituto del credo redentor mundial de Cristo. Hay, lo repito, una diferencia, y es un bien, y no una mala acción, marcar ampliamente y claramente la línea de separación entre ellas. Al mundo puede no gustarle ver estas ideas separadas, porque se ha acostumbrado a mezclarlas, encontrando conveniente hacer pasar una apariencia de piedad por un mérito auténtico - para dejar que las paredes blanqueadas respondan por los templos limpios. Es posible que odien a quien se atreva a examinar y exponer ... para penetrar el sepulcro, y revelar los vestigios sepulcrales».

Está narrado en primera persona, hecho que nos permite comprender aún mejor los pensamientos; sufrimientos; sentimientos y situaciones que vive Jane a lo largo de toda su historia.

«¿Crees que porque soy pobre, poco conocida, poco atractiva y pequeña, no tengo alma y no tengo corazón?. ¡Piensas mal! . ¡Tengo tanta alma como tú- y llena de puro corazón! y si Dios me hubiera dotado de algo de belleza y mucha riqueza, habría sido tan difícil para ti dejarme, como lo es ahora para mí el dejarte. No estoy hablando contigo ahora por medio de la costumbre, convencionalismos, ni siquiera de la carne mortal: es mi espíritu que se ocupa de tu espíritu, como si ambos hubieran pasado por la tumba, y se situaran a los pies de Dios, iguales - como somos!».

Otro concepto que me gusta de éste clásico de la literatura inglesa es la simplicidad de sus protagonistas. No son perfectos; no son bellos a los ojos e imaginación del lector; no es el típico cliché que se lee en la gran mayoría de novelas actuales. Son personajes  fuertes; decididos; románticos y nada sufridos. 



¿Lo recomiendo? Por supuesto que sí. No es el mejor clásico romántico que he leído pero es muy bueno, real y muy romántico. 

Jane Eyre ha tenido en total 8 adaptaciones cinematográficas y 3 mini series de la cadena BBC.



Es un libro de dominio público, así que no hay pretexto para no poder adquirirlo a precios realmente bajos y disfrutar de una maravillosa lectura.


-APOLO <3

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