martes, 30 de mayo de 2017


 Satírica, profunda y mordaz a un tiempo, la obra de Jane Austen nace de la observación de la vida doméstica y de un profundo conocimiento de la condición humana. Orgullo y prejuicio ha fascinado a generaciones de lectores por sus inolvidables personajes y su desopilante retrato de una sociedad, la Inglaterra victoriana y rural, tan contradictoria como absurda. Con la llegada del rico y apuesto señor Darcy a su región, las vidas de los Bennet y sus cinco hijas se vuelven del revés. El orgullo y la distancia social, la astucia y la hipocresía, los malentendidos y los juicios apresurados abocan a los personajes al escándalo y al dolor, pero también a la comprensión, el conocimiento y el amor verdadero. 

 
Una historia en el que casarse con alguien rico y con modales perfectos era el sueño de toda chica, claro que las señoritas debían ser de una buena familia, de buenos modales  y con una educación amplía en música, literatura, etc.

La historia se da en una familia de cinco hijas donde las dos mayores están ya en edad de contraer matrimonio, una razón más para que la madre sea un tanto impertinente y entrometida en la vida de sus hijas, tratando de buscarles un buen marido.

"Siempre he considerado la poesía el alimento del amor -Dijo Darcy. "

Todo sucede al llegar el señor Bingley a Netherfield Park, la señora Bennet y sus cinco hijas ven la posibilidad de que se enamore de una de ellas, y claro está que la primera en la lista es Jane. Quien llama inmediatamente la atención del señor Bingley, por lo que éste sigue tratándola constantemente, aunque a la hermana de él no le agrade del todo. Pero él no llega solo, lo acompaña su querido amigo el señor Darcy, quien en el primer baile da  una pésima impresión de sí mismo, egocéntrico, orgulloso y más, es la opinión que se tiene de él, especialmente Elizabeth Bennet.

Tras un tiempo el señor Bingley se marcha de Netherfield sin razón alguna, lo que deja a Jane con el corazón roto y la incertidumbre de dicha partida cuando ella creía que el sentía algo por ella.


Debido a que las tierras en las que la familia Bennet vive serán heredadas al primo Collins cuando el padre fallezca, el decide visitarlos con la misión de encontrar  una esposa específicamente de ese lugar, así que se lo propone a Elizabeth, pero ella lo rechaza, razón por la cual, Collins se casa con Charlotte Lucas, amiga y vecina de Elizabeth. Ya que la considera una dama hermosa y de buenos modales así como su señora, Lady Catherine se lo ha recomendado.

Elizabet acepta la invitación de los Collins  para visitarla, en donde conoce personalemnte a Lady Catherine y a su hija, la supuesta futura prometida del señor Darcy. Es aquí donde vuelve a encontrarse con el señor Darcy, y luego vuelve a verlo en sus paseos cotidianos. La actitud del señor Darcy hacia ella ha tenido un cambio y ella lo nota, hasta que un día inesperado él le declara su amor, pero ella lo rechaza echándole en casa su orgullo, egoísmo y prejuicios, además de otras razones por las que nunca aceptaría a ser su esposa. Es entonces cuando el señor Darcy escribe en una carta la justificación de los reproches de Elizabeth y ella se da cuenta que lo que el dice tiene cierto grado de verdad.

Durante un paseo con sus tíos Elizabeth recibe una carta donde le notifican la mala noticia de la desaparición de su hermanan junto a una de las personas que el señor Darcy no puede ver en pintura. Ella se marcharse a casa no sin antes rebelar a Darcy sus miedos en cuanto a la situación de su hermana menor Lydia. Tiempo después cuando la hermana regresa a casa ya casada  Elizabeth se entera de que el señor Darcy tuvo mucho que ver en resolver el asunto y en la boda de esta. Lo que demuestra su gran corazón.

Con el regreso del señor Bingley a Netherfield en busca de Jane, por consejo del señor Darcy solucionan el malentendido de su partida. Lo que da paso a un matrimonio y rumores de un compromiso entre Elizabeth  y el señor Darcy.  Dicho rumor llega a oídos de Lady Catherine quién no lo toma de la mejor manera. Pero a pesar de todo lo que está en contra el amor de ambos, vencen cada obstáculo para ser felices.

"Mi verdadero propósito era verte, y tratar de averiguar si podía albergar alguna esperanza de que me amaras."
Un amor que a pesar de los prejuicios de la época, que no es tan diferente a lo que actualmente sucede muchas veces, derribó hasta la más grande barrera; "el orgullo". Un clásico romántico, que sin duda no  puede faltar en tu lista de lectura.


- Selene🌜


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