jueves, 8 de junio de 2017

¿Qué hacemos esta noche, Cerebro? Lo que hacemos todas las noches... ¡Leer!

No hace falta decir que la lectura es una actividad sana y que ayuda a ejercitar nuestro cerebro, que reduce el estrés y mejora la concentración pero, ¿Por qué nos ayuda? ¿Conocemos en realidad qué pasa en nuestro cerebro cuando leemos? ¿Qué zonas se activan? ¿Por qué nos da placer la lectura?

En realidad todo esto tiene una explicación científica, y es que existen diversas Universidades y científicos que se han dedicado a investigar estos curiosos datos.

Son tres las áreas del cerebro que intervienen en el proceso de leer y en la compresión de lo que leemos; el área de Broca, en el lóbulo frontal; el área de Wernicke, en el lóbulo temporal y el Giro angular, en el lóbulo  parietal.

La primera de ellas controla nuestra capacidad de hablar y se activa siempre que leemos, ya sea en silencio o en voz alta. Transforma las palabras en un código auditivo, de ahí que, al leer tengamos la sensación de escuchar nuestra propia voz mentalmente. En cuanto a las otras dos áreas, Wernicke y Giro angular trabajan para que entendamos la sucesión de letras frente a nuestros ojos, descifran el código de la escritura, los fonemas, y lo traducen a sonidos.


Leer implica mucho más que reconocer signos y otorgarles significado. Está demostrado que la lectura pone en marcha otras regiones cerebrales como si despertaran todos nuestros sentidos. Por ejemplo, al leer términos como perfume o tarta de chocolate, las áreas responsables  del olfato y  el gusto se activan gracias a nuestra memoria sensorial. Y no solo la sensorial, sino también la emocional cuando nos encontramos con un fragmento de texto que despierta en nosotros alegría o tristeza. En cierta forma, por un lado somos conscientes de no vivirlo en primera persona, pero nuestro cerebro responde sin diferenciar entre realidad y ficción.


"Leer es una gran manera de expandir nuestro horizonte de experiencias."
 Así opina Raymond Mar, doctor en Psicología de la Universidad de York, en Canadá, quien estudió el comportamiento del cerebro cuando una persona lee. Y es que leer la historia de un personaje en una novela es casi igual a vivirla, según estudios sobre la actividad cerebral. 

"Las regiones motoras en el cerebro que se activan cuando leemos en silencio una palabra de acción, están ,muy cerca de las regiones que se activan cuando se lleva a cabo el movimiento", señaló Véronique Boulenger, investigadora en Neurociencia Cognitiva del Laboratorio de Dinámicas de idioma en Lyon, Francia.

La lectura nos lleva a realizar fotografías mentales de lo que el libro describe, aumenta el flujo sanguíneo, el desarrollo del libro potencia nuestra capacidad de pensamiento secuencial, es decir, causa  y efecto, provoca diversas sensaciones al no distinguir entre lo real y lo leído, ejercita el pensamiento del lenguaje escrito, leer en otro idioma desarrolla el hipocampo y la corteza cerebral, aumenta la empatía y nuestra capacidad de atención.




Decía Cervantes: 


"Quien lee mucho y anda mucho, ve mucho y sabe mucho"

 También existe una superposición entre las regiones cerebrales que parecen estar involucradas en el proceso de comprensión de historias y las que utilizamos para entender a otras personas.

Un libro nos lleva a un viaje que desarrolla distintas capacidades, ejercita nuestro cerebro y es una manera de expandir nuestros horizontes. Así que leamos y contagiemos al mundo el gusto por la lectura, ya que no solo te ayuda en ortografía y gramática sino que mejora la salud.

¿Necesitas más razones  para ponerte a leer ahora mismo?



- Selene🌜


Fuente:
LiteraturaSM.com
Semana.com
Muyinteresante.com
BBCmundo.com

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