Reseña: Nunca Digas Siempre - Jennifer L. Armentrout

¡Hola a todos! La semana pasada compré éste libro y dije ¿por qué no reseñarlo? ¡¡Así que acá está la reseña!!
Ella aprendió que el silencio era su mejor arma.
Él juró que siempre la protegería.
Ambos comparten un terrible pasado, que los llevó a forjar un vínculo indestructible. O eso creían ellos. Porque sus caminos se separaron abruptamente hace cuatro años. 

Mallory y Rider llevan todo ese tiempo tratando de superar las terribles experiencias vividas en un hogar de acogida. Intentando construir un futuro. Tratando de olvidar. Pero ahora, justo cuando creían estar dejando el pasado atrás, Mallory y Rider acaban de reencontrarse en el instituto y descubren que el intenso vínculo de infancia sigue ahí… al igual que las heridas.

Enfrentados a la fuerza de sus sentimientos, Mallory y Rider deben decidir si seguir aferrados a las mismas armas que les ayudaron en el pasado o arriesgarse a construir algo nuevo en un futuro incierto. 



 La semana pasada fui a una librería en busca de algún nuevo libro. Naturalmente, llego y pregunto si tienen libros de Jennifer L. Armentrout y al decirme que no, comencé a caminar por la librería y ¿adivinen qué? Me encontré el libro “Nunca Digas Siempre”. En ese momento estuve feliz y triste a la vez, feliz porque había encontrado un libro de Jenn (mi autora favorita), pero triste porque había escuchado que el libro no era muy bueno. Al final decidí traerme está belleza a casa, ansiosa por comenzar a leerlo.

El libro inicia con un pequeño prólogo en donde los protagonistas, Mallory y Rider son pequeños. Relatando lo que ellos vivían, los maltratabas, que no conocían a sus padres y sólo se tenían el uno al otro. Luego el prólogo acaba y ya la historia comienza a narrarse en presente.
Mallory tiene 17 años, tiene un hogar y aún lucha por dejar atrás su pasado. Es una chica callada, “no hagas ruido”  es la frase que siempre recuerda, la que le quedó grabada en su interior. Ella se ha aferrado a eso por mucho tiempo, por lo que casi nunca habla, a menos que sea realmente necesario. Y mucho menos habla con gente que no se siente cómoda. A pesar de que ahora fue adoptada por una pareja de médicos y la han apoyado incondicionalmente, le sigue costando la parte social.

Así que Mallory decide enfrentarse a un reto. Decide dejar la educación en casa e ir su último año al instituto. Y también se matricula en la clase de expresión oral, según ella para avanzar y tratar de que Carl y Rosa (la pareja de médicos que la adoptaron) se sientan orgullosos. A continuación sucede algo que era de esperarse, Rider está en su misma clase de expresión oral, y ese niño ahora es el chico sexy del instituto (sí, ésta parte es cliché, Rider es el típico chico sexy por el que todas babean). Cuando se encuentran fue lindo y emocionante... te hace sentir eso de “¡Oh por Dios! ¿cómo van a reaccionar después de 4 años sin saber nada el uno del otro?. No les diré lo qué pasó en el reencuentro para no hacerles spoiler, pero sí les comentaré que fue algo diferente y que yo no esperaba sucediera.

Hasta acá todo bien, peroooooo, Rider, nuestro querido Rider tiene novia, oh sí, se llama Paige y ya llevan toda una temporada juntos. Claramente ella es popular, y no le gusta para nada que Mallory haya reaparecido de pronto en la vida de Rider. Hasta cierto punto llegué a odiar a Paige, pero al final del libro uno la conoce un poco más y si bien no la llegas a amar, al menos te agradará.
Mallory y Rider comienzan a pasar tiempo juntos y a nadie le agrada eso, ni a Paige ni a Carl ni a Rosa. Aún así se ven y hablan mucho, tanto al punto que los sentimientos comienzan a salir a la luz (aunque siempre se les notó que se gustaban)  para no hacerles tan larga la historia y como es de esperarse, ellos comienzan a salir (me encantó cuando Rider se le declaró a Mallory).
Pero como todo no puede ir bien, un día Mallory sale con Rider y algo sucede. Todo se viene abajo, todo lo que habían construido entre ellos (esta probablemente sea la parte más triste del libro y no es por que las cosas acaban entre ellos) se acaba. Y puuuueeesss si quieren saber cómo acaba el libro van a tener que leerlo.

En sí es un buen libro, pero no me enamoró a un 100%. Los personajes son únicos, y hasta la misma autora lo dice en sus agradecimientos del libro. Mallory no se parece en nada a ningún otro personaje femenino de Jenn. Los personajes no son 100% estadunidenses como usualmente se da en los libros, si no que hay chicos como Rider, Héctor o Jayden (amigos de Rider) que tienen raíces de países que hablan español, e incluso algunas frases del libro están en ese idioma. Carl es el típico papá celoso (lo cual me gustó porque me identifico mucho con mi papá) entonces los personajes en sí son bastantes geniales e interesantes.

Y algo importante que me gustó mucho, el libro nos permite ver la realidad de muchos niños que están bajo la tutela del Estado, así que si algún día te topas con un chico así, ¡¡te incitó a que lo ayudes si puedes y que no los juzguen sin saber su pasado!! 

Le daré un 4 de 5 estrellas y acá les dejaré el porqué, sin embargo,¡¡ si no quieren un spoiler les recomiendo que lean hasta acá!!

¡¡Alerta Spoiler!!
 (selecciona el texto si lo quieres leer)
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El final del libro te deja con muchas interrogantes, como por ejemplo ¿qué pasa con la vista de la mejor amiga de Mallory?, ¿Queda ciega?, ¿Qué pasa con el novio de la amiga? Parece que las cosas no iban bien, pero fue algo que nunca supimos al final. O al final, cuando Mallory por fin expone al frente de la clase, la reacción de Paige medio te indica que la relación entre Paige y Mallory va a mejorar, pero no se ve nada más, ni siquiera en el epílogo. Entonces te deja varias preguntas de las cuales es frustrante no tener respuesta. Por esa razón le daré un 4 de 5 y también por el hecho de que Rider, por más tierno que sea, nunca llegó a entrar a la lista de mis novios literarios.


Dioniso.